Charlotte, Carolina del Norte, se encuentra en alerta tras conocerse que será la próxima ciudad donde el gobierno del presidente Donald Trump desplegará operativos migratorios a gran escala. Según el jefe policial del condado de Mecklenburg, Garry McFadden, dos funcionarios federales le confirmaron que agentes de Aduanas y Protección Fronteriza iniciarán acciones a partir del sábado o durante la próxima semana. No se revelaron detalles sobre la operación y, hasta ahora, no se ha solicitado apoyo del departamento local.

El Departamento de Seguridad Nacional evitó ofrecer información adicional, reiterando que no discute planes futuros. Este nuevo operativo forma parte de la estrategia federal que ya detuvo despliegues en ciudades gobernadas por demócratas como Los Ángeles y Chicago, bajo el argumento de combatir el crimen y reforzar las deportaciones. Charlotte, una ciudad con más de 150 mil residentes nacidos en el extranjero, se suma así a la lista de urbes donde se prevén redadas intensivas.

La administración Trump ha utilizado casos de alto perfil, como el asesinato de la refugiada ucraniana Iryna Zarutskahas, para justificar estas acciones, señalando que las ciudades demócratas no protegen adecuadamente a sus habitantes. El crimen provocó preocupación pública y fue aprovechado por el gobierno federal como ejemplo dentro de su narrativa de seguridad.

Mientras tanto, organizaciones comunitarias comenzaron a reforzar la orientación para la población migrante. Una llamada informativa organizada por CharlotteEAST reunió a unas 500 personas, donde líderes locales pidieron calma y promovieron redes de apoyo. El Concejo Municipal, grupos religiosos y activistas ya han compartido recursos y advertencias ante posibles agentes encubiertos en vecindarios y transporte público.

El Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg aclaró que no tiene autoridad para aplicar leyes migratorias federales, e insistió en que sus agentes no participarán en redadas. Legisladores estatales compararon la incertidumbre en Charlotte con el caos observado en Chicago durante operativos previos.

La “Operación Midway Blitz”, que comenzó en Chicago en septiembre, involucró inicialmente arrestos limitados por parte de ICE, pero pronto escaló con la llegada de cientos de agentes de CBP, resultando en más de 3,200 detenciones. Ahora, líderes comunitarios en Carolina del Norte temen un escenario similar.

En respuesta, organizaciones como Indivisible Charlotte y la Red de Migrantes de Carolina ofrecerán capacitaciones sobre derechos legales y cómo identificar a agentes federales, señalando que en ocasiones no portan chalecos identificables. También preparan protocolos para manifestaciones espontáneas, recalcando que su objetivo es proteger a la comunidad, no provocar arrestos.